La caries dental es la enfermedad mas frecuente que afecta a la boca, concretamente a los dientes y si no se trata suele causar molestias y la pérdida de los dientes. Puede afectar a cualquier diente pero más frecuentemente a los dientes posteriores o molares y premolares. Además, no hay edad para ello, puede afectar a las personas en cualquier momento de su vida y la infancia es uno de los periodos en los que es mas frecuente y activa.

Las 5 causas de aparición de caries en niños más comunes son:

  1. Falta de higiene dental

Las caries se producen cuando las bacterias que viven en la boca e inician la digestión de los hidratos de carbono aumentan mucho su número al existir un cúmulo de placa dental (sustancia que cubre los dientes formada por restos de alimentos, saliva, bacterias…). Las bacterias hacen que la placa dental sea ácida y cuando ésta permanece tiempo en contacto con el diente desmineraliza el esmalte haciéndolo poroso hasta el punto que se genera un agujero e incluso llega al nervio, provocando dolor e infección.

El uso continuado del cepillo de dientes y de hilo dental elimina la acumulación de placa dental y por ello es muy frecuente que las caries dentales se desarrollen cuando los niños no se cepillan los dientes de manera adecuada.

La higiene debe iniciarse desde que son bebés, cuando los padres deben limpiar su boca de restos de alimentos, incluso de la leche, mediante una gasa. Después deben ayudarles a adquirir el habito de cepillarse los dientes. Para ello, los padres deben cepillarse los dientes delante de sus hijos y dejar que ellos empiecen a jugar con el cepillo. Así, poco a poco, enseñamos y ayudamos a que se cepillen, evitando que surja una de las causas de aparición de caries en niños. Cuando son un poco más mayores solo tendremos que supervisar que se cepillan correctamente y que su boca esta limpia.

Los niños deben cepillarse los dientes al menos 2 veces al día, al menos durante dos minutos cada una de ellas. El cepillado dental más importante es el de antes de irse a la cama, que es cuando es fundamental que no queden residuos en la boca.

Además, son muchos los niños que no utilizan hilo dental o lo utilizan incorrectamente, y no debemos olvidar que las caries dentales también pueden desarrollarse cuando la placa y las partículas de comida no se eliminan entre los dientes. Como el uso de hilo dental puede ser complicado para los niños, de nuevo los padres debemos ayudarles y enseñarles.

La pasta de dientes debe ser con flúor y poco abrasivas. El flúor ayuda a que los dientes sean más duros y resistentes a la caries.

  1. Dieta y hábitos alimenticios

La dieta juega un papel fundamental y puede ser otra de las causas de aparición de caries en niños.  Existe un mayor riesgo de caries si los niños comen alimentos dulces, azucarados o incluso alimentos con almidón que encantan a los niños pero que generalmente tienen un alto contenido de carbohidratos refinados que se descomponen en azúcar. Estos alimentos suelen tener muchos residuos, pegajosos que se pegan a los dientes, principalmente en los surcos y recovecos entre los dientes, lo que aumenta el riesgo de caries. Entre los alimentos que no deben encontrarse en su dieta se encuentran patatas fritas, galletas dulces o saladas, bollería, helados, zumos de fruta envasados, bebidas carbonatadas, todo tipo de golosinas…)

Por todo ello, presta atención a lo qué comen los niños, cuánto tiempo están comiendo y con qué frecuencia lo hacen. Asegúrate de que eviten aquellos alimentos y bebidas que aumentan el riesgo de caries y fomenta una dieta baja en azúcares y carbohidratos refinados y rico en verduras frescas, frutas frescas, proteínas y carbohidratos complejos.

También hay que prestar atención a la frecuencia con la que come el niño, ya que comer con frecuencia, picotear, puede aumentar los ataques de ácido a los dientes y el riesgo de desarrollar caries.

Una recomendación es que los niños beban agua después de cualquier bocadillo o bebida, de esa manera ayudan a eliminar los azúcares de los dientes. Hay que intentar también que nunca coman o beban antes de meterse en la cama y si lo hacen, asegurarse que se limpian la boca y se duermen con ella limpia

  1. Hábitos de respiración, masticación y deglución

Los niños muchas veces respiran por la boca, tragan mal metiendo la lengua entre los dientes y mastican con la boca abierta. Ello puede ser reflejo de malos hábitos que han ido adquiriendo durante su desarrollo y deben ser corregidos.

En algunos casos, estos hábitos son el reflejo de trastornos funcionales relacionados entre otras cosas con catarros de repetición, anginas o vegetaciones, pero en otras ocasiones, es debido a que la boca no crece correctamente, los dientes se apiñan y la boca no funciona bien.

Cuando un niño respira por la boca disminuye la saliva y la boca se reseca, favoreciendo la aparición de caries. En otras ocasiones, no mastican correctamente y no tragan bien, lo que repercute en que la boca acumule muchos residuos y se les haga bola algunos alimentos, favoreciendo la aparición de enfermedades y alteraciones, entre otras la caries dental.

  1. Causas genéticas

El esmalte de los niños puede presentar problemas en su formación como consecuencia de trastornos genéticos. Generalmente, los dientes con problemas de mineralización son un poco deformes, nacen con un color alterado y parecen más porosos, destruyéndose prematuramente y siendo mas propensos a padecer caries. En otras ocasiones, simplemente tienen manchas blancas o marrones.

Estos problemas no se pueden prevenir pero es importante detectarlos precozmente y se pueden tratar mediante aplicación de productos que los remineralizan.

  1. Falta de visitas al dentista

Recuerda que una buena higiene dental incluye revisiones dentales regulares. De la misma manera que los adultos deben acudir al dentista cada 6 meses, los niños deben hacerlo, al menos, con la misma frecuencia.

Es recomendable que los niños vayan al odontopediatra desde que son bebés, para que se acostumbren a que les miren la boca, y que los padres puedan aprender a cuidarles convenientemente. Es imprescindible acudir a revisiones periódicas desde que aparecen los primeros dientes, alrededor de los 6 meses.

Los chequeos y limpiezas dentales regulares son esenciales para la prevención de caries. Durante las visitas de rutina, el dentista buscará cualquier signo de caries dental temprana y eliminará la placa dental, al tiempo que el odontopediatra valorará como es su masticación, deglución y si tiene sitio para que entren todos los dientes cuando vayan saliendo.

El odontopediatra y su equipo de higienistas, logopeda, etcétera, os enseñarán a toda la familia las mejores formas de limpiar los dientes a fondo. Inculcando buenos hábitos de limpieza de dientes a los niños, estaremos cuidando sus dientes y encías, previniendo las causas de aparición de caries dental desde el principio, para que puedan disfrutar de sonrisas más saludables y más felices en los próximos años.

En nuestra clínica dental en Valladolid Galván Lobo disponemos de protocolos de prevención, adaptándonos a la edad y riesgo de caries del niñ@,

Si necesitáis realizar cualquier consulta, estamos a vuestra disposición en los teléfonos 983 371 267 / 620 101 070, 620 101 070 (Whatsapp) o bien en el correo electrónico info@galvanlobo.com.

Cuidamos de vuestra sonrisa y la de toda la familia.

 

 

Deja una respuesta